Discalculia, ¿qué es? El gran desconocido de los trastornos del aprendizaje infantil

Tu hijo ha empezado primaria y estás muy pendiente de todos sus aprendizajes, pero las matemáticas se le resisten y te desesperas porque ves que no entiende aspectos tan básicos como secuenciar o contar de 2 en 2, no reconoce los números o no los ordena de manera correcta. ¿Te suena? Estás ante una posible discalculia, uno de los trastornos del aprendizaje infantil más desconocidos en la actualidad. ¿Quieres que te cuente más?

 

La discalculia es una dificultad específica del aprendizaje en el área de matemáticas, que no tiene que ver con la capacidad cognitiva de la persona ni con los métodos pedagógicos empleados. Podríamos decir que es el equivalente de la dislexia, pero que se presenta en la comprensión y realización del cálculo matemático. Esta dificultad se presenta desde temprana edad, comenzando por un problema para identificar los números.

 
¿Qué primeros síntomas podrían indicarte que tu hijo tiene discalculia?

 

  1. Dificultades a la hora de establecer una correspondencia entre el símbolo numérico y la cantidad que representa.
  2. Fallos en la lectura, reconocimiento y escritura de números y símbolos matemáticos
  3. Problemas para saber si un número es mayor o menor que otro.
  4. Fallos en la realización de series numéricas. Ordenar los números y saber cuál es su correcta posición
  5. Dificultades en la automatización del conteo y las operaciones aritméticas básicas. Problemas para contar para atrás.
  6. Desempeño muy pobre en matemáticas en comparación con otras asignaturas.
  7. Su rendimiento puede ser muy variable, como el de una montaña rusa. Una semana parece que ha asimilado los conceptos y es capaz de realizar los ejercicios correctamente y luego parece que lo ha olvidado todo por completo.
  8. Rechazo a realizar cualquier tipo de actividad que implique el uso de las matemáticas desde edades tempranas. Baja Autoestima y sentimientos de incapacidad.
  9. Otras dificultades asociadas: Son comunes los problemas con el reconocimiento de las horas en relojes analógicos, la orientación temporal, la planificación y el seguimiento de instrucciones, además de olvidos frecuentes. Más adelante, podría mostrar incapacidad para aprender las tablas de multiplicar, para realizar estimaciones, manejar unidades de tiempo, longitud, peso, volumen, etc.
  10. Pensamiento rígido e inflexible que le reporta dificultades adaptativas y en algunos casos comportamentales

 

¿Qué podemos hacer ante una posible discalculia?

 

Es muy importante diagnosticar lo antes posible cualquier tipo de dificultad en un niño. Sólo de esta manera podremos buscar el tratamiento adecuado, orientar al colegio y a los padres y comenzar a trabajar con el niño unos recursos prácticos que le ayuden a compensar sus dificultades.

 

Si tardamos en exceso en diagnosticar e intervenir estaremos alargando el sufrimiento de nuestro hijo, quien además va a ir sumando una experiencia de fracaso que en el peor de los casos le hará tirar la toalla y abandonar los estudios.

 

Por otro lado, el no atender o buscar un diagnóstico cuando una dificultad persiste en el tiempo va a tener un impacto directo sobre la autoestima de nuestro hijo, quien cada vez va a sentirse más desmotivado y con una autoimagen más dañada sobre su propia capacidad. Muchos de estos niños llegan a mi consulta verbalizando "vengo porque soy tonto". No hay nada que me encoja más el corazón que escuchar esta valoración de un niño hacia sí mismo a una edad temprana. En ese momento, el tratamiento de su autoestima se convierte en un objetivo más del trabajo terapéutico, e incluso el más importante. Este pensamiento se instala cuando ya no disponen de recursos para compensar y no logran superar sus dificultades a base de esfuerzo. Porque estos niños son grandes trabajadores, y se empeñan en trabajar y trabajar para aprender, hasta que al final se convencen de que "no pueden".  Triste, pero solucionable.

 

Consulta con un especialista en diagnóstico infantil si crees que tu hijo puede estar padeciendo alguna dificultad del aprendizaje, puedes acudir a un psicólogo o a un neuropsicólogo para que descarte cualquier trastorno del aprendizaje y te oriente sobre qué adaptaciones pueden realizarse en el centro escolar y cómo puedes ayudarle en casa. Es fundamental orientar a los padres sobre qué deben hacer para ayudar a los pequeños en casa y empoderarlos. Ésa es una de las claves (si no la más importante) del tratamiento. Y recuerda, lo digo siempre #ConfíaEnElPotencialDeTuHijo y él también lo hará.

Trabajar la discalculia con materiales atractivos, visuales, de forma vivencial y manipulativa es imprescindible en una reeducación. Aquí abajo os dejo algunos ejemplos.

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